 |
letra, letras, acorde, acordes, tablatura, tablaturas, partitura, partituras de la canción Romance con aquel hijo de Mario Alvarez Quiroga, 31174
Romance con aquel hijo de Mario Alvarez Quiroga
Colaboración de PABLO IÑIGUES VERON (pabloriv18 @ hotmail.com) (Visitas: 26368)
Ver Romance con aquel hijo de Mario Alvarez Quiroga en vista para impresión
| |
¿Dudas de cómo es un acorde? Visitar la página cómo formar acordes en guitarra
Romance con aquel hijo
RECITADO
TE ACUERDAS AQUELLA TARDE
BAJO EL VERDE DE LOS PINOS
QUE ME DIJISTE QUE GLORIA
CUANDO TENGAMOS UN HIJO
Y TEMBLABA TU CINTURA
COMO UN PALOMO CAUTIVO
Y NUEVE LUNAS DE SOMBRAS
BRILLABAN EN TU DELIRIO.
TU ENTRE SUEÑOS
YA CANTABAS,
NANAS DE SIERRA Y TOMILLO
E IBAS LAVANDO PAÑALES
POR LAS ORILLAS DEL RIO.
YO ARQUITECTO DE ILUSIONES
SOSTENIA EL EQUILIBRIO
DE UNA TORRE DE ESPERANZAS
CON UN BALCON DE SUSPIROS.
I.
mi.m
Hubiera podido ser
Si7
Hermoso como un jacinto
Mi7
Con tus ojos y tu boca
La.m
Y tu piel color de trigo
Pero con un corazón
mi.m
Grande y loco como el mío
Do.M
Hubiera podido ir
La.m Si7
Las tardes de los domingos.
De mi mano y de la tuya
Con su traje de marino
Luciendo un ancla en el brazo
Y en la gorra un nombre antiguo
Hubiera salido a ti
En lo dulce y en lo vivo
En lo abierto de la risa
Y en lo claro del instinto.
Re7
Y a mi tal vez que saliese
Sol.M
En lo triste y en lo litrito
Re.m la.m
Y en esa torpe manera
La.m
De verlo todo distinto
Ay! que cuarto con juguetes
mi.m
Amor hubiera tenido
Si7
Tres caballos, dos espadas
mi.m
Y un carro verde de pino
Si7
Un tren con siete estaciones
mi.m
Un barco, un pájaro, un nido
Si7
Y cien soldados de plomo
mi.m
De plata y oro vestidos.
II.
En tu cómoda de cedro
Nuestro ajuar se quedo frío
Entre azucena y manzanos
Entre romero y membrillo
Que pálidos los encajes
Que sin olor los pañuelos
Y que sin sangre el cariño
Tu te has casado con otro
Yo con otra he hecho lo mismo.
Juramentos y palabras
Están secos y marchitos
En un antiguo almanaque
Sin sábado ni domingos
Ahora bajas al paseo
Rodeada de tus hijos
Dando el brazo a la levita
que se pone tu marido.
Nos saludamos de lejos
Como dos desconocidos
Tu marido baja y sube
La chistera, yo me inclino
Pero yo no me hago cargo
De que hemos envejecido
Porque te sigo queriendo
Igual o mas que al principio.
Y te veo como entonces
Como tu criatura de lirio
Y aquella voz que decía
Cuando tengamos un hijo
Y en esas tardes de lluvia
Cuando mueves los bolillos
Y yo paso por la calle
Con mi pena y con mi libro
Dices con miedo entre sombras
Amparada en el visillo
Ay! si yo con ese hombre
Hubiese tenido un hijo.
|
|
| |
|
|